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Hipocondría.
La hipocondría es una preocupación excesiva por la enfermedad y por la
salud que se presenta durante la mayor parte del tiempo. El paciente se queja
de síntomas físicos para los cuales no puede encontrarse una explicación médica adecuada. Puede darse una enfermedad
médica coexistente, pero no explica la magnitud de los signos o sensaciones
físicas.
La hipocondría es una preocupación excesiva por la enfermedad y por la
salud que se presenta durante la mayor parte del tiempo. El paciente se queja
de síntomas físicos para los cuales no puede encontrarse una explicación médica adecuada. Puede darse una enfermedad
médica coexistente, pero no explica la magnitud de los signos o sensaciones
físicas.
El hipocondríaco se queja de muchos síntomas, que afectan múltiples
sistemas orgánicos y muchas zonas anatómicas, generalmente por dolor y síntomas
referidos a los sistemas gastrointestinal y cardiovascular. Los síntomas son
crónicos, apareciendo y desapareciendo a lo largo de muchos años. Se explican con
un exquisito detalle, y el paciente puede estar tan preocupado por el
significado, la etiología y autenticidad de los síntomas como por su paliación.
El hipocondríaco cree que tiene una enfermedad grave no detectada y no se
le puede convencer de lo contrario. La convicción de la enfermedad persiste a
pesar de los hallazgos normales en las investigaciones de laboratorio o de la tranquilización apropiada del médico. Sin embargo, la
convicción no tiene proporciones delirantes, por cuanto el paciente puede admitir
temporalmente que sus preocupaciones pueden ser poco realistas y exageradas.
Además, está trastornado por un temor intenso y persistente a la enfermedad. Se
siente alarmado ante el menor indicio de enfermedad, que puede surgir de la
simple lectura de un artículo, de conocer a alguien que ha enfermado o de la
experiencia directa de sensaciones fisiológicas benignas.
El hipocondríaco está preocupado por su cuerpo y su salud. Controla con
frecuencia su funcionamiento fisiológico, examina su aspecto y limitaciones
corporales y está obsesionado por su salud general. Se ha retirado de toda
relación con el mundo exterior y está sumido en sus propias necesidades. La
enfermedad y el sufrimiento pasan a ser una parte nuclear de su identidad
personal. Dedica mucho tiempo a discutir su estado médico y asistencia con los
amigos y familiares; las amistades que hace suelen estar basadas en
experiencias médicas comunes.