·
Características de las sustancias capaces de generar adicción.
Nahas y Trouvé (1992) señalan cinco características
fundamentales de las drogas capaces de generar adicción:
1.
Inducen un efecto de placer y
recompensa.
2.
Producen una alteración reversible del
cerebro. (neuropsicotoxicidad).
3.
Tras su consumo repetido se instaura la
tolerancia.
4. Tras un consumo
prolongado de la sustancia, si se da un cese brusco se produce el síndrome de
abstinencia.
Todas ellas poseen la propiedad
farmacológica de actuar como refuerzo positivo (“Cuando tomo… me siento
mejor”).
El
Comité de Expertos en Farmacodependencia de
El
Comité de Expertos en Farmacodependencia de
1.
La conducta orientada al consumo de la sustancia predomina sobre
las demás motivaciones del sujeto.
2.
Existe un patrón estereotipado de consumo de la droga.
3.
El individuo desea abandonar la ingesta de la sustancia.
4.
Se produce una experiencia subjetiva compulsiva a usar la droga
casi siempre durante los intentos de reducir el consumo.
5.
Existe evidencia de neuroaceptación,
demostrada por la tolerancia y el síndrome de abstinencia.
Los
criterios establecidos por
Es un
tipo de droga estimulante del sistema nervioso central.
En
España se producen 46.000 muertes atribuibles al consumo del tabaco.
La
forma más extendida de consumo de tabaco es el cigarrillo, en cuyo humo se han
identificado alrededor de 4.000 componentes tóxicos, de entre los cuales los
más importantes son los siguientes:
Es un
tipo de droga estimulante del sistema nervioso central.
En
España se producen 46.000 muertes atribuibles al consumo del tabaco.
La
forma más extendida de consumo de tabaco es el cigarrillo, en cuyo humo se han
identificado alrededor de 4.000 componentes tóxicos, de entre los cuales los
más importantes son los siguientes:
o
Nicotina: sustancia
estimulante del sistema nervioso central responsable de los efectos psicoactivos de la sustancia y de la intensa dependencia
física que el tabaco provoca.
o
Alquitranes: sustancias
probablemente cancerígenas, como el benzopireno que
inhala el fumador y quienes conviviendo con él en ambientes cerrados se ven
forzados a respirar el humo tóxico que éste devuelve al ambiente.
o
Irritantes: tóxicos responsables
de la irritación del sistema respiratorio ocasionada por el consumo de tabaco
(faringitis, tos, mucosidad,…etc.).
o
Monóxido de carbono:
sustancia
que se adhiere a la hemoglobina, dificultando la distribución del oxígeno a
través de la sangre.
El tabaquismo es
considerado en la actualidad como la principal causa prevenible de enfermedad y
muerte prematura. La investigación lo ha asociado con un número considerable de
enfermedades por lo que su reducción se ha convertido en uno de los principales
desafíos para la salud pública.
La dependencia del
tabaco, de características tanto psíquicas como físicas, es difícil de superar
aun cuando el fumador se encuentre motivado para ello. Cuando se deja de fumar
es habitual la aparición de un síndrome de abstinencia cuyos síntomas más
frecuentes son: ansiedad, irritabilidad, insomnio, dolor de cabeza, fatiga,
aumento del apetito, dificultad de concentración, etc. Este síndrome que
aparece a las pocas horas de terminar el último cigarrillo, puede prolongarse
durante 7-10 días. El deseo de encender un cigarrillo puede mantenerse durante
años.
Efectos
psicológicos:
El tabaco es consumido en busca de
algunos efectos positivos entre los que cabe citar los siguientes:
·
Relajación.
·
Sensación de mayor concentración.
Efectos
fisiológicos:
Entre los más
habituales efectos que provoca el consumo habitual de tabaco podemos mencionar
las siguientes:
·
Disminución de la capacidad pulmonar.
·
Fatiga prematura.
·
Merma de los sentidos del gusto y del olfato.
·
Envejecimiento prematuro de la piel de la cara.
·
Mal aliento.
·
Color amarillento de dedos y dientes.
·
Tos y expectoraciones sobre todo matutinas.
Posibles efectos a
largo plazo:
·
Faringitis y laringitis.
·
Dificultades respiratorias.
·
Tos y expectoraciones.
·
Úlcera gástrica.
·
Cáncer pulmonar.
·
Cáncer de boca, laringe, esófago, riñón y vejiga.
·
Bronquitis y enfisema pulmonar.
·
Cardiopatías: infartos de miocardio y anginas de pecho.
El
alcohol es la droga más consumida en España, de la que más se abusa y la que
más problemas sociales y sanitarios causa (accidentes de tráfico y laborales,
malos tratos, problemas de salud, alcoholismo, etc.).
En
España mueren cada año 12.000 mil personas a causa de enfermedades o accidentes
ocasionados o favorecidos por el consumo de bebidas alcohólicas.
Es una
droga que funciona como depresora del sistema nervioso central que adormece
progresivamente el funcionamiento de los centros cerebrales superiores,
produciendo desinhibición conductual y emocional.
El
alcohol es la droga más consumida en España, de la que más se abusa y la que
más problemas sociales y sanitarios causa (accidentes de tráfico y laborales,
malos tratos, problemas de salud, alcoholismo, etc.).
En
España mueren cada año 12.000 mil personas a causa de enfermedades o accidentes
ocasionados o favorecidos por el consumo de bebidas alcohólicas.
Es una
droga que funciona como depresora del sistema nervioso central que adormece
progresivamente el funcionamiento de los centros cerebrales superiores,
produciendo desinhibición conductual y emocional.
Efectos agudos
(dosis única):
·
Depresor de la actividad cerebral, vigilancia, reflejos y
equilibrio.
Síntomas:
·
Sed.
·
Incoherencia.
·
Obnubilación.
·
Náuseas.
·
Conducta aberrante o violenta.
·
Desinhibición.
·
Dificultad para hablar.
·
Dificultad para asociar ideas.
·
Descoordinación motora.
Efectos de una
sobredosis:
·
Pérdida de conciencia.
·
Coma.
·
Muerte.
Efectos a largo
plazo:
·
Deterioro físico
·
Deterioro mental (pérdida de memoria y dificultades cognitivas).
·
Cirrosis.
·
Demencia alcohólica.
·
Desnutrición.
·
Infecciones.
·
Convulsiones en caso de abstinencia.
Las drogas alucinógenas integran lo que se denomina sustancias
perturbadoras del sistema nervioso central. Se trata de drogas que, al llegar
al cerebro, provocan alteraciones en su funcionamiento neuroquímico
que afectan particularmente a la manera de percibir la realidad, pudiendo dar
lugar a trastornos sensoriales severos e incluso a auténticas alucinaciones.
Las drogas
alucinógenas integran lo que se denomina sustancias perturbadoras del sistema
nervioso central. Se trata de drogas que, al llegar al cerebro, provocan
alteraciones en su funcionamiento neuroquímico que
afectan particularmente a la manera de percibir la realidad, pudiendo dar lugar
a trastornos sensoriales severos e incluso a auténticas alucinaciones.
El alucinógeno más
utilizado en Europa es la dietilamina del ácido
lisérgico, LSD (conocido en el argot de la calle como ácido o tripi –del inglés trip: viaje).
Tipo de droga:
·
LSD.
·
Mescalina (cactus mexicano).
·
Psilocibina (hongo).
·
Fenciclidina.
Efectos agudos
(dosis única):
·
Alucinaciones visuales agradables o terroríficas.
·
Alteración del la percepción, incluyendo la propia autoimagen.
·
Hipersensibilidad sensorial.
·
Deformación de la percepción del tiempo y el espacio.
·
Ideas delirantes.
·
Euforia.
·
Confusión mental.
·
Verborrea.
·
Hiperactividad.
Síntomas:
·
Midriasis (dilatación pupilar).
·
Sudores fríos.
·
Temblores.
·
Pérdida del juicio.
·
Taquicardia.
·
Hipotensión.
·
Descoordinación motora.
En el plano
psicológico las consecuencias más severas del consumo de LSD pueden ser:
·
Reacciones de pánico (bad trip: mal viaje).
·
Intentos de suicidio.
·
Reacciones psicóticas.
·
Reapariciones espontáneas de la experiencia alucinógena sin
consumo de la sustancia. (flash-back).
Efectos de una
sobredosis:
·
Trastornos mentales graves.
·
Estado de pánico agudo que puede conducir a la muerte o al
suicidio.
Efectos a largo
plazo:
·
Demencia.
La cocaína es la
segunda droga ilícita más consumida tras el cannabis.
La cocaína se
consume fundamentalmente esnifada, mediante la aspiración nasal del polvo,
colocando a modo de “línea” o “raya”, a través de un billete enrollado a una
cánula. Su uso es, en gran medida, recreativo. Al igual que ocurre con las
anfetaminas es utilizada con frecuencia para aguantar sin dormir las noches de
los fines de semana.
La cocaína es una
droga psicoestimulante, consumida generalmente por
inhalación. Su fácil absorción hace que llegue rápidamente al cerebro,
provocando unos efectos que se manifiestan a los pocos minutos del consumo.
La cocaína es la
segunda droga ilícita más consumida tras el cannabis.
La cocaína se
consume fundamentalmente esnifada, mediante la aspiración nasal del polvo,
colocando a modo de “línea” o “raya”, a través de un billete enrollado a una
cánula. Su uso es, en gran medida, recreativo. Al igual que ocurre con las
anfetaminas es utilizada con frecuencia para aguantar sin dormir las noches de
los fines de semana.
La cocaína es una
droga psicoestimulante, consumida generalmente por
inhalación. Su fácil absorción hace que llegue rápidamente al cerebro,
provocando unos efectos que se manifiestan a los pocos minutos del consumo.
Efectos
psicológicos:
·
Euforia.
·
Locuacidad.
·
Aumento de la sociabilidad.
·
Aceleración mental.
·
Hiperactividad.
·
Deseo sexual aumentado.
Efectos
fisiológicos:
·
Disminución de la fatiga.
·
Reducción del sueño.
·
Inhibición del apetito.
·
Aumento de la presión arterial.
Efectos de una
sobredosis:
·
Alucinaciones.
·
Delirio de persecución (paranoia).
·
Convulsiones.
·
Coma.
·
Muerte.
Efectos a largo
plazo:
·
Adelgazamiento.
·
Ulceración tabique nasal (si se esnifa
en polvo la cocaína).
·
Percepción de gusanos bajo la piel.
·
Psicosis paranoicas graves.
·
Comportamiento obsesivo.
·
Insomnio.
·
Patología respiratoria: sinusitis e irritación de la mucosa nasal.
·
Riesgo de infartos/hemorragias cerebrales.
·
Cardiopatía isquémica.
Son psicoestimulantes (igual que la cocaína), están producidos
sintéticamente en laboratorios químicos a finales del siglo XIX. Fueron objeto
de distintos usos, entre los que cabe destacar su profusa utilización en los
conflictos bélicos del siglo XX para vencer el cansancio de los soldados y
mejorar su entrega durante las batallas.
Su consumo habitual
se produce en forma de pastillas o comprimidos, y a menudo son una de las
sustancias con las que se cortan (mezclan) las drogas de síntesis.
Son psicoestimulantes (igual que la cocaína), están producidos
sintéticamente en laboratorios químicos a finales del siglo XIX. Fueron objeto
de distintos usos, entre los que cabe destacar su profusa utilización en los
conflictos bélicos del siglo XX para vencer el cansancio de los soldados y
mejorar su entrega durante las batallas.
Su consumo habitual
se produce en forma de pastillas o comprimidos, y a menudo son una de las
sustancias con las que se cortan (mezclan) las drogas de síntesis.
Una de las
anfetaminas más frecuente en el mundo de las drogas ilícitas es el sulfato de
anfetamina, conocido en lenguaje callejero como Speed
(del inglés velocidad). Generalmente se presenta en forma de polvo, y se
consume por inhalación, como la cocaína con la que comparte los riesgos asociados
a esta vía de administración (daños sobre la mucosa nasal). También puede
presentarse como el resto de las anfetaminas, en forma de comprimido.
Efectos
psicológicos:
·
Agitación.
·
Euforia.
·
Sensación de autoestima aumentada.
·
Verborrea.
·
Alerta y vigilancia constantes.
·
Agresividad.
Efectos
fisiológicos:
·
Falta de apetito.
·
Taquicardia.
·
Insomnio.
·
Sequedad de boca.
·
Sudoración.
·
Incremento de la tensión arterial.
·
Contracción de la mandíbula.
Efectos de una
sobredosis:
·
Alucinaciones.
·
Delirio de persecución (paranoia).
·
Convulsiones.
·
Coma.
·
Muerte.
Efectos a largo
plazo:
·
Cuadros psicóticos similares a la
esquizofrenia, con delirios persecutorios y alucinaciones.
·
Depresión reactiva.
·
Delirios paranoides.
·
Intensa dependencia psicológica.
·
Hipertensión.
·
Arritmia.
·
Colapso circulatorio.
·
Trastornos digestivos.
Se trata de
sustancias producidas por síntesis química (sin componentes naturales, como
ocurre con el hachís o el tabaco), en laboratorios clandestinos.
Generalmente se
trata de compuestos anfetamínicos a los que se añade
algún componente de efectos más o menos alucinógenos.
Se trata de
sustancias producidas por síntesis química (sin componentes naturales, como
ocurre con el hachís o el tabaco), en laboratorios clandestinos.
Generalmente se
trata de compuestos anfetamínicos a los que se añade
algún componente de efectos más o menos alucinógenos.
Se comercializan en
forma de pastillas o comprimidos. De ahí que hayan sido bautizadas en el argot
callejero como pastis o pirujas, entre otros nombres.
Sobre su superficie se graban diversos dibujos que sirven como elemento de
identificación.
Aunque son varías
las sustancias que entran en esta denominación, vamos a referirnos a la más
usual, la conocida como éxtasis o MDMA. Junto con otras sustancias de la misma
familia química (Eva, píldora del amor, etc.).
Al consumirse en
forma de pastillas, su absorción por el aparato digestivo para ser distribuido
al torrente sanguíneo es más lenta que en el caso de otras vías de
administración.
Efectos
psicológicos:
·
Sociabilidad.
·
Empatía.
·
Euforia.
·
Sensación de autoestima aumentada.
·
Desinhibición.
·
Deseo sexual aumentado.
·
Locuacidad.
·
Inquietud.
·
Confusión.
·
Agobio.
Efectos
fisiológicos:
·
Taquicardia, arritmia e hipertensión.
·
Sequedad de boca.
·
Sudoración.
·
Contracción de la mandíbula.
·
Temblores.
·
Deshidratación.
·
Aumento de la temperatura corporal (hipertermia).
Efectos a largo
plazo:
·
Crisis de ansiedad.
·
Trastornos depresivos.
·
Alteraciones psicóticas.
·
Aumento severo de la temperatura corporal (hipertermia severa).
·
Arritmia.
·
Convulsiones.
·
Insuficiencia renal.
·
Coagulopatía.
·
Hemorragias, trombosis e infartos cerebrales.
·
Insuficiencia hepática.
El cannabis es una planta con cuya resina, hojas y flores se
elaboran las sustancias psicoactivas más conocidas
(hachís y marihuana) y más utilizadas entre las drogas ilegales.
En los últimos
tiempos se ha generado una gran confusión en torno al uso terapéutico de los
derivados del cannabis. Se ha pretendido, en
ocasiones, relacionar la posible capacidad terapéutica de uno de los 60 canabinoides activos que contiene la marihuana, con la
supuesta bondad de su consumo. Sin embargo, nada tiene que ver la investigación
médica sobre estos temas (aún en fase inicial) con los consumos recreativos del
hachís y marihuana que tantos problemas físicos, psicológicos y sociales
generan según las más recientes investigaciones.
El cannabis es una planta con cuya resina, hojas y flores se
elaboran las sustancias psicoactivas más conocidas
(hachís y marihuana) y más utilizadas entre las drogas ilegales.
En los últimos
tiempos se ha generado una gran confusión en torno al uso terapéutico de los
derivados del cannabis. Se ha pretendido, en
ocasiones, relacionar la posible capacidad terapéutica de uno de los 60 canabinoides activos que contiene la marihuana, con la
supuesta bondad de su consumo. Sin embargo, nada tiene que ver la investigación
médica sobre estos temas (aún en fase inicial) con los consumos recreativos del
hachís y marihuana que tantos problemas físicos, psicológicos y sociales
generan según las más recientes investigaciones.
La planta es
conocida en botánica como Cannabis sativa, y sus efectos psicoactivos
son debidos a uno de sus principios activos: el tetrahidrocannabinol,
cuyas siglas son THC.
Sus derivados más
consumidos actualmente son el hachís y la marihuana. En España se consume
principalmente hachís.
El hachís se elabora
a partir de la resina almacenada en las flores de la planta hembra, prensada
hasta formar una pasta compacta de color marrón cuyo aspecto recuerda la chocolata. Su concentración de THC es superior a la de la
marihuana, por lo que su toxicidad potencial es mayor.
La marihuana se
elabora a partir de la trituración de flores, hojas y tallos secos. Ambos
preparados se consumen fumados en un cigarrillo rubio, cuyas denominaciones más
usuales son: porro, canuto, peta, joint,…
Efectos
psicológicos:
·
Relajación.
·
Desinhibición.
·
Hilaridad.
·
Sensación de lentitud en el paso del tiempo.
·
Somnolencia.
·
Alteraciones sensoriales.
·
Dificultad en el ejercicio de funciones complejas.
Efectos fisiológicos:
·
Aumento del apetito.
·
Sequedad de la boca.
·
Ojos brillantes y enrojecidos.
·
Taquicardia.
·
Sudoración.
·
Somnolencia.
·
Descoordinación de movimientos.
Efectos de una
sobredosis:
·
Sueño entrecortado por pesadillas.
·
Confusión mental profunda (psicosis tóxica).
Efectos a largo
plazo:
·
Pérdida de motivación.
·
Psicosis cannábica.
·
Reacciones agudas de pánico y ansiedad.
·
Respiratorios: tos crónica y bronquitis en consumidores habituales
de dosis elevada.
·
Cardiovasculares: empeoramiento de síntomas en personas que
padezcan hipertensión o insuficiencia cardiaca.
·
Sistema endocrino: altera las hormonas responsables del sistema
reproductor y de la maduración sexual.
·
Sistema inmunitario: el uso crónico del cannabis
reduce la actividad de este sistema.
Se conoce con el
nombre de opiáceos a una familia de sustancias que tienen en común su emparentamiento con el opio, bien porque derivan de él,
como es el caso de la morfina, bien porque se elaboran mediante síntesis
química a partir de la propia morfina, como es el caso de la heroína.
Se conoce con el
nombre de opiáceos a una familia de sustancias que tienen en común su emparentamiento con el opio, bien porque derivan de él,
como es el caso de la morfina, bien porque se elaboran mediante síntesis
química a partir de la propia morfina, como es el caso de la heroína.
La heroína es
conocida en el argot callejero como caballo.
En la actualidad es
una droga en desuso, sin atractivo para los jóvenes que no se interesan por
ella. Es objeto de consumo por parte de heroinómanos veteranos, con edades en
torno a los treinta años, en situación de elevado deterioro orgánico,
psicológico y social.
Aunque hasta
mediados de la década de los noventa la vía habitual de consumo era la
inyectada, en la actualidad, como consecuencia de la propagación del virus de
inmunodeficiencia humana responsable del sida y de otras muchas infecciones, se
ha generalizado la vía fumada (hacerse un chino, en el argot callejero), que es
en España claramente mayoritaria.
Efectos
psicológicos:
·
Euforia.
·
Sensación de bienestar.
·
Placer.
Efectos
fisiológicos:
·
Analgesia (falta de
sensibilidad al dolor).
·
En los primeros consumos
no son raras las náuseas y vómitos.
·
Inhibición del apetito.
·
Letargia.
·
Sudores fríos.
Efectos
de una sobredosis:
·
Depresión respiratoria.
·
Colapso circulatorio.
·
Coma.
·
Muerte.
Efectos a largo plazo:
·
Anorexia.
·
Desnutrición.
·
Amenorrea.
·
Impotencia.
·
Susceptibilidad a
infecciones.
·
Estreñimiento.
·
Insomnio.
·
Inhibición del deseo
sexual.
·
Infecciones diversas
(hepatitis, endocarditis, etc.) asociadas a las condiciones
higiénico-sanitarias en que tiene lugar el consumo, y al estilo de vida del
consumidor.
·
Su consumo habitual
genera tolerancia con rapidez, por lo que el consumidor necesita aumentar la
dosis para experimentar los mismos efectos. Ello explica el riesgo de
sobredosis tras un periodo de abstinencia.
· Elevada dependencia, acompañada de un
desagradable síndrome de abstinencia (el mono) si se suspende el consumo, o se
administran dosis inferiores a aquellas a las que el organismo se ha habituado.
Éste síndrome se caracteriza por síntomas como: lagrimeo, sudoración, rinorrea, insomnio, náuseas y vómitos, diarrea, fiebre,
dolores musculares, etc. Acompañados de una fuerte ansiedad.